KAILASA Library/La Esencia de Vivir la Iluminación/4. ¿Eres un león o un zorro?Sign in
La Esencia de Vivir la Iluminación

4. ¿Eres un león o un zorro?

Por favor, comprende que si no te haces responsable te convertirás en vago y manipulador. ¡Porque has de hacer algo con tu energía, tu inteligencia y tus capacidades! Si no te plantas como un león acabarás siendo un zorro. Esa es la verdad.

En el tablero de anuncios de una empresa apareció en una ocasión una nota que decía:

«Esta firma no requiere ningún programa de aptitud física. Todo el mundo ya hace bastante ejercicio, corriendo para llegar a conclusiones precipitadas, saliendo volando y alocadamente, atropellando a la carrera a los jefes, machacando en hierro frío, apuñalando a los amigos por la espalda, esquivando responsabilidades y abriéndose camino a empellones».

Responsabilizar al otro no va a solucionar el problema. ¡Traza planes para tener éxito! El problema es que cuando trazas planes te quedas con una idea: «¿Qué hacer si eso falla?». Inmediatamente piensas en alguien a quien responsabilizar: «¡Le haré responsable por ello!». ¡No lo hagas! Responsabilizar a otro no te reportará el éxito. Cuando se te cruce el pensamiento de responsabilizar a otro, ¡córtalo! En lugar de ello encárgate de educarlo para que todo tenga éxito.

Si no estás dispuesto a hacerte responsable, en todas tus relaciones, estarás planeando cómo manipular a la persona. En el trabajo planearás cómo agradar al jefe y trasladar las culpas de todo lo que falle a tus compañeros de trabajo. Comprende que la jubilación no es algo que ocurra cuando dejas de ir a trabajar, sino cuando dejas de hacerte responsable.

Una pequeña anécdota:

Un paciente en un hospital volcó un vaso de agua, que se derramó por el suelo junto a su cama. El paciente temió que tal vez resbalase en el agua si se levantaba de la cama así que le pidió a la enfermera ayuda para secarla. El paciente no lo sabía, pero la política del hospital decía que los pequeños derrames eran responsabilidad de los auxiliares mientras que los grandes debían ser enjuagados por el equipo de limpieza del hospital.

La auxiliar decidió que el agua derramada era mucha y llamó al equipo de limpieza. Llegó una limpiadora que aseguró que el agua derramada era poca. Tuvo lugar una discusión.

«No es mi responsabilidad —dijo la auxiliar— porque se trata de mucha agua». La mujer de la limpieza no estaba de acuerdo: «Pues tampoco es mía —dijo—, el charco es muy pequeño.»

El paciente, nervioso, escuchó durante un tiempo, luego tomó una jarra de agua de una mesa cercana y vertió su contenido en el suelo. «¿Es ahora lo bastante grande como para que se decidan?», preguntó. Lo era y ese fue el final de la discusión.

¿Reconoces la necedad de la situación? ¡Responsabilizar a otro no va a hacer que desaparezca lo que es tarea tuya!

¡Escucha! ¡TRABAJO SIN HACER + RAZÓN VÁLIDA no equivale a TRABAJO HECHO! Solo el trabajo hecho equivale a trabajo hecho.

Cuando no quieres responsabilizarte caerás de manera natural en la sonza para conseguir que alguien haga tu trabajo.

Práctica

Cada vez que te descubras intentando eludir alguna responsabilidad, pregúntate a ti mismo: «¿Estoy ahora siendo un león o un zorro?».

5. Tú atraes la situaciones de tu vida

Esta es otra bella historia que sucedió en la vida del Buda:

En una ocasión, cuando el Buda enseñaba a un grupo de gente, una de las personas del grupo empezó a insultarle con rabia.

El Buda escuchó pacientemente mientras el desconocido vomitó toda su rabia.

Luego le preguntó: «Si alguien te ofrece un regalo, y te niegas a aceptarlo, ¿con quien se quedará el regalo, contigo o con la otra persona?».

«¡Con el otro, desde luego! ¡Cualquier tonto lo sabe!», digo el hombre, con rabia.

«Entonces —dijo el Buda—, si yo me niego a aceptar tus insultos y tu rabia, ¿adónde irán a parar? ¿Quién sufrirá por ello?».

El hombre se quedó tan afectado que permaneció en silencio.+

Su cólera desapareció. De repente entró en el espacio de la pura escucha.

En ese espacio de escucha, el Buda derramó la enseñanza acerca de aceptar la responsabilidad de todos los efectos de las propias acciones.

Escucha: eres responsable de todas tus acciones, de las reacciones que atraes por parte de los demás y de todos los sucesos de tu vida. Cuando te haces consciente de tus palabras y pensamientos, y comprendes el impacto que tienen en tu vida, de manera natural te tornas consciente de tus acciones y sus efectos.

Por eso digo que la integridad te enseñará automáticamente responsabilidad. La integridad no es un simple voto, una simple palabra o una cosa simple. Su papel es suavizar tu pensamiento y alinearlo.

Cuando limpias tu espacio interior mediante el poder de la integridad, te das cuenta de que todas las contradicciones, conflictos y confusiones que llevas en tu interior son responsables de toda tu vida. Comprenderás que incluso atraes los accidentes que suceden en tu vida. Tanto si se trata de riqueza, pobreza, correcto o erróneo... Lo atraes todo —todo— a tu vida. Eres responsable de todo lo que sucede en ti y a tu alrededor. ¡Eres responsable de tu vida!

Actividad

Confecciona una lista de todo lo que has atraído en tu vida —riqueza, pobreza, correcto, erróneo, accidentes, éxitos—, todo.

A continuación contempla y escribe cómo has sido responsable de atraerlo a tu vida a través de tus pensamientos, palabras o acciones.