Práctica
Cada vez que tengas la oportunidad, demuestra tus cualidades de liderazgo pasando a la acción y motivando, no solo delegando.
9. El liderazgo es un estado, no un estatus
La mayoría de nosotros alcanzamos el estatus de un líder, pero no el estado.
Estado es totalmente distinto de estatus. El estatus procede de la sociedad. El estado es una expresión de tu espacio interior. El liderazgo es simplemente una elección consciente tomada por un individuo para actuar a partir de una profunda sensibilidad y conciencia frente a una situación y el entorno. Una vez que se toma la elección, el espacio interior empezará automáticamente a transformar y despachar las palabras y acciones adecuadas.
Fíjate en tu propia vida. ¿Cuáles son las razones por las que has asumido responsabilidades en diversos momentos de tu vida? Si te has visto obligado a asumir la responsabilidad, ¡lo has hecho por miedo! Si has asumido la responsabilidad con la esperanza de ser recompensado, entonces lo que te impulsa es la codicia. Mientras te impulse el miedo o la codicia, ¡serás un seguidor! La experiencia todavía no habrá sucedido en ti. Cuando operas por responsabilidad, cada una de tus acciones expresa liderazgo.
Cuando accedemos al estatus sin experimentar el estado, suceden todos los problemas que existen en el mundo empresarial: estrés y tensión a nivel personal y difamación y politiqueo a nivel de equipo. El problema al que se enfrenta el mundo empresarial no es la falta de liderazgo, sino el liderazgo erróneo, el liderazgo inmaduro.
Cuando te concentras en el estado y no en el estatus, todo lo bueno que conlleva el estatus de un líder fluirá de manera natural hacia ti.