13. Recupera el control
La responsabilidad te otorga control sobre tu propia vida. Por ahora, la mayoría de las personas viven sus vidas como esclavos, sin ni siquiera darse cuenta. Por ejemplo, cuando trabajas ocho horas en la oficina haciendo lo que se te ordena, te sientes apagado y cansado. En lugar de ello, si asumes la responsabilidad y la iniciativa, las mismas ocho horas te colmarán. Cuando asumes la responsabilidad, tiene lugar en ti un enorme cambio cognitivo.
Por ejemplo, toma el caso de una persona que lleva su propio negocio y otra que trabaja para una empresa. El propietario asume toda la responsabilidad de su negocio, pero quien trabaja para una empresa en realidad no se siente totalmente responsable. Y si no siente la responsabilidad, el mismo trabajo se convierte en una losa para ella. Existe poca o nula automotivación. ¡No deja de mirar el reloj para comprobar si ya es hora de marcharse! A esa persona solo le interesa ¡el momento de cobrar a fin de mes! Durante un mes sacrifica 29 días a cambio de uno de dicha.
No creas que si tienes cierto nivel de energía trabajarás de acuerdo con esa energía. Pues no. En cualquier trabajo y responsabilidad que asumas, la energía empieza expresándose consecuentemente. ¡Comprobarás que tu energía interior se expande hasta ese grado y que la energía fluye a través de ti!
Para ello solo necesitas hacer dos cosas:
- Confiar en que la vida es buena.
- Saber que puedes expandirte según las responsabilidades que asumes.
Si te sientes responsable de todo lo que sucede a tu alrededor, te convertirás en un líder. Empiezas a transformar tu vida y las vidas de otros. La responsabilidad es la manera de desarrollarse conscientemente.