12. Entra en el espacio de posibilidad
¿Cómo podemos alcanzar el espacio de Posibilidad?
¡Escucha!
Primero es necesario que comprendas qué es lo que te aparta del espacio de la Posibilidad.
Como ya he dicho, cuentas con identidades múltiples.
Por lo general, nuestra identidad interior o imagen interior sobre nosotros mismos será muy inferior a la identidad que proyectamos exteriormente a los demás. Si puedes proyectar una identidad más elevada de cara a los demás, significa que la identidad más elevada que ya está presente es tu chidakasha, tu espacio de visualización.
Comprende que todo lo que puedes imaginar, que todo aquello que puedes visualizar como parte de ti mismo, ¡ya tienes la capacidad de convertirlo en realidad! Si no fuera así, no estaría ahí, en tu cognición. Por ejemplo, si te sientes a ti mismo como un tonto, pero de cara a los demás te proyectas como inteligente, significa que ya dispones de la capacidad de ser inteligente. De otro modo, no podrías visualizarlo continuamente.
Así que si tienes una visualización superior que proyectas al exterior, pero interiormente no te sientes de la misma manera, ¡estarás rechazando tu propio espacio de Posibilidad! Eso es falta de autenticidad.
Rara vez cuentas con una imagen interior elevada, pero proyectas una imagen inferior exteriormente. Por ejemplo, pudieras sentirte fuerte interiormente, pero te proyectas a ti mismo débil por alguna razón, tal vez para escaparte de ciertas tareas. No admitir lo que conoces de ti mismo es irresponsabilidad.
Cuando el conflicto no radica entre tu imagen interior y exterior, sino dentro de la propia imagen, ¡es falta de integridad! Al menos, con falta de autenticidad e irresponsabilidad, tu imagen interior y exterior luchan entre sí. Con falta de integridad se trata de una pelea interior.
Por ejemplo, en muchas ocasiones te sientes confuso acerca de tu propia imagen interior. A veces sientes que eres fuerte y a veces que eres débil, ¡en la misma situación! Cuando sientes que eres lo suficientemente fuerte como para manejar cierta situación, te comprometes contigo mismo, pero más tarde sientes que no puedes manejarla y rompes tu compromiso contigo mismo.
De la misma manera, puedes proyectarte a ti mismo de manera conflictiva de cara a los demás. Puedes dar confianza a los demás acerca de tus capacidades, y luego dejarlos tirados por no dar la talla. Cuando rompes el compromiso que tomaste contigo mismo, es falta de integridad contigo mismo. Cuando rompes el compromiso que ofreciste a los demás, es falta de integridad con los demás.
Cuando todas tus identidades están alineadas, cuando estás en sintonía con lo que haces y lo que quieres hacer, cuando lo que sientes como tú (mamakara) está en sintonía con lo que demuestras ser al mundo (ahankara), ¡lo que otros perciben de ti te sostiene! Cuando tus identidades están alineadas, todo el cosmos acude a apoyarte. Ese es el espacio de positividad, posibilidad, liderazgo e iluminación. ¡Ese es el espacio de los milagros!
Cuando tu imagen interior y tu imagen exterior están sincronizadas, la imagen que tienen los demás de ti continúa enriqueciéndote y apoyándote en tus empeños.
Práctica
1) Examina toda tu vida e identifica los aspectos concretos de tu imagen interior (mamakara) que te dejan con una experiencia conflictiva de ti mismo.
2) Identifica áreas de tu vida en las que te sientas impotente o experimentes conflicto contigo mismo, a causa de los pensamientos que mantienes en tu interior sobre ti mismo.
Por ejemplo, quieres tener éxito en la vida, pero no eres capaz de lograr éxito. Si observas profundamente, en tu espacio interior, tal vez te des cuenta de que no haces más que creer que eres un fracasado y que incluso pienses y pronuncias las palabras de que eres un fracasado y que no puedes tener éxito.
Comprende que siempre que te sientes impotente o experimentes conflicto en tu vida, existirá seguramente alguna falta de integridad y de autenticidad en ese aspecto de tu vida.
3) Identifica las palabras que te dices a ti mismo sobre ti mismo, que no encajan con el máximo nivel de tu capacidad: eso es lo que crees que es tu máxima capacidad y lo que otros consideran que es tu máxima capacidad.
4) Observa profundamente tu interior e identifica la falta de integridad y de autenticidad en esos aspectos conflictivos de ti mismo que mantienes en tu interior.
5) A continuación, siéntate y completa contigo mismo (lleva a cabo svapurnatva kriya). Restaura la integridad y la autenticidad en esos aspectos de tu vida.
13. Avatar es el espacio de posibilidad
Cuando yo sucedí en este cuerpo y me crié en este cuerpo, solo veía la VASTA posibilidad frente a mí como Vida. Nunca se me ocurrió la idea: «¡Oh, es difícil, es imposible!».
Todavía recuerdo cuando empecé mi vida, cuando empecé a desarrollar la sensación de que era un ser individual, empecé a considerar la vida como una vasta posibilidad. Cuando veía el estanque sagrado de un templo, sabía que sencillamente podía meterme en el agua y nadar, incluso sin haber aprendido a nadar. Cuando veo un terreno enorme, sé que puedo plantar un jardín de flores, un huerto o lo que quiera. Cuando entro en el colegio para pasar un examen, sé que puedo aprobarlo, aunque no me haya preparado mucho. Cuando veo una deidad en el templo, ¡sé que puedo llegar a Él! Todo lo que veía frente a mis ojos solo era una enorme Posibilidad, o el recuerdo de la posibilidad, pero nunca un obstáculo.
Autenticidad quiere decir ser en el espacio de Posibilidad. Tener conocimiento del espacio de Posibilidad es el regreso a la autenticidad. Quien se establece en este espacio es un avatar.
Práctica
En algún momento durante tu infancia, en alguna situación, pudieras haber conocido primero la Imposibilidad. En ese momento te habrías alejado de la autenticidad. Habrías tomado la decisión de no estirarte, porque te estarías enfrentando a lo Imposible. Y eso se habrá convertido en un patrón en ti.
A continuación regresa a ese incidente y revívelo. Descubre con quién, qué, cuándo y dónde sucedió. Completa con ese incidente.
Luego, haz lo mismo con todos los incidentes en tu vida en los que recuerdes haberte inclinado por la imposibilidad.
Durante los tres días siguientes, completa automáticamente en cada ocasión en que te descubras haciéndolo.
14. Conecta con tu «punto de fricción»
Hoy hablaré de la ecuación única que existe entre autenticidad y la realidad de tu vida.
¡Escucha! Se trata de una verdad sutil.
Cuando expandes lo que consideras que eres, estás expandiendo directamente lo que proyectas ser, y también expandes y satisfaces lo que otros esperan de ti.
Igual que una película colocada frente a un proyector de luz se ve en una pantalla como si fuera real, ¡también tu mamakara (imagen interior) situada frente a tu Conciencia se ve como si fuese Real en tu vida! La autenticidad expande el mamakara, que es la diapositiva colocada frente al proyector de la Conciencia, y claro, eso también transforma tu vida.
Cuando empiezas trabajando con autenticidad, se te recuerda constantemente, a diario, que expandas tu mamakara, lo que percibes ser para ti mismo, lo que experimentas como ti mismo y lo que sientes como ti mismo. Comprende que la Vida cuenta con inteligencia innata; cuando tu percepción de la vida cambia, la Vida responde automáticamente al cambio. Como no sabemos que la vida es inteligente, ¡eso nos parece milagroso!
¡Comprende que la vida sostiene de manera natural la expansión! Está así programada. Tu vida en sí misma no es más que un espacio ¡para expandir tu conciencia! Así que la vida apoya que nos expandamos; ¡pero a nosotros nos da miedo expandirnos!
Incluso cuando intentas expandirte entras en contacto con un «punto de fricción» sutil, un punto en que tus patrones de pereza, miedo y resistencia enconada entrarán en colisión con la expansión requerida por la autenticidad. Autenticidad significa entrar en contacto una y otra vez con ese punto de fricción y expandir tu zona de bienestar de manera que también lo incluya.