7. Escuchar puede disolver tus conflictos
Escucha.
Escuchar constantemente tu propio espacio interior es el principio de la integridad.
Cuando empiezas escuchando tu espacio interior, empiezas a practicar integridad. Cuando tu espacio interior dice que no hay nada más que escuchar, que solo hay silencio... entonces llega la integridad. Has alcanzado la integridad. Significa que todos tus puntos ciegos han sido trasladados frente a la luz de tu conciencia; todas tus incompleciones, todos los conflictos que hay en ti se han disuelto al escucharte.
Mientras sigas escuchando algo que proceda de tu espacio interior, es que todavía persistirá cierta falta de integridad. Cuando escuches solo silencio en tu espacio interior es que habrás alcanzado la integridad.
Sigue escuchando. Cuando hables, escucha lo que dices; cuando estés sentado, conduciendo, andando... escúchalo también. La escucha incansable aporta integridad a tu vida.
No existe una práctica separada para lograr la integridad. Cuando escuchas, todo aquello que hay en ti, pero que no eres TÚ, es automáticamente destruido. Puede que ahora la integridad te parezca palabras mayores. Tal vez pienses: «¿Puedo lograr la integridad?». Pero te digo que solo con escuchar puedes lograr la integridad.
Entiende: solo si compruebas los resultados tangibles de estos tattvas, principios espirituales, en tu vida, te sentirás inspirado para vivirlos. Te sentirás inspirado para convertirlos en satyas, verdades, en tu vida. Todas tus dudas no son más que tu pelea con los tattvas. Si puedes experimentar el resultado aunque sea de un único tattva, empezarás a vivir los cuatro tattvas. Te inspirará. ¡Te digo que te inspirará enormemente!