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Soluciones garantizadas Para la lujuria, el miedo, la preocupación…

P: Aunque a nivel intelectual sabemos que debemos rendir nuestro ego, somos incapaces de hacerlo. ¿Por qué?

Verás, el ser humano nunca quiere soltar totalmente. Quiere aferrarse a algo todo el tiempo y ese algo es su ego. El ego es tu propia fuerza. Lo has protegido muy bien a lo largo de los años. Es la base de tu propia existencia.

No sabes que hay un mundo más allá de tu ego que es mucho más dichoso de lo que sientes ahora. Tu ego es un elemento vital para ti. Pero la verdad desnuda es que... ¡Debes soltarlo!

Se parece a esto: imagina que hay una semilla plantada. La semilla ha de romperse para que el árbol crece, ¿no es así? ¿Es posible que la semilla crea que debe esperar a que el árbol crezca para abrirse? ¡No! De la misma manera, el ego del ser humano ha de romperse para que él pueda florecer. Cuanto más proteja su ego, más pospone su propia floración.

Hasta que el ser humano encuentra a su maestro, tal vez ni siquiera imagine dónde están sus bloqueos, donde se oculta el ego. ¡Pero lo sabrá una vez que encuentre al maestro! Puede transformarse. El único propósito del maestro es eliminar el ego de cada uno de sus discípulos.

Las palabras y actos de un maestro pudieran parecer abruptos e inapropiados cuando las observas desde tu lógica. Pero están preñadas de verdad; están preñadas con la única intención de destruir tu ego. Un maestro se manifiesta a partir de una compasión absoluta. Carece de un interés personal por nada ni nadie. Está más allá del peligroso océano del deseo. Está aquí simplemente para elevarte al estado en que está él; el estado de dicha eterna; el estado donde solo existe conciencia sin el «yo».

En la recitación Chandi, que es un recitado de 700 versos en sánscrito sobre la Devi, el principio de energía femenino, habla sobre cómo Chandi Devi mata a diversos demonios malignos. No mata a humanos de verdad. Si hubiera matado a humanos de verdad, ¡no la veneraríamos con el recital!

Los demonios simbolizan los diversos tipos de maldades o de ego en el interior del ser humano, siendo ese ego el que aniquila la Devi para liberar al ser humano de los mismos. Lo hemos de comprender muy bien. Uno de los demonios ¡tiene cabeza de búfalo! Es así para hacernos comprender que algunos de nosotros tenemos la piel tan gruesa que por muchas veces que el maestro nos despierte a su camino, ¡nosotros queremos seguir por el nuestro! No somos sensibles a la llamada del maestro. Comprende que discutir con el maestro es el castigo más grande que puedes infligirte a ti mismo. Te lo digo honestamente: cuando quedas atrapado discutiendo con el maestro, no hay nadie que te pueda perjudicar más. Te estás haciendo a ti mismo el mayor daño posible.

Sea como fuere, el maestro sabe cómo hacer que cada uno florezca a su manera y lo menos que puedes hacer es abrirte a él con fe y coraje.