Fluye
Una anécdota:
Un día, la gente llegó corriendo hasta donde estaba un hombre y le dijo que su esposa se había caído al río y había sido arrastrada por las aguas.
El hombre corrió inmediatamente hacia el río, se quitó la ropa y se tiró al agua, nadando corriente arriba.
La gente le gritó: «¿Por qué corres contracorriente? Es evidente que habrá sido arrastrada por la corriente».
El hombre gritó, contestando: «¡Solo yo conozco a mi esposa. Incluso en el río, habrá ido a contracorriente, no con ella!».
Cuando luchamos contra la corriente empiezan los problemas, porque significa que estamos permitiendo que nuestro ego se interponga entre la Existencia y nosotros. Por otra parte, si comprendemos el fluir de la Existencia y nos dejamos llevar, seremos espontáneos; podremos hacer frente a todo lo que nos salga al paso y creceremos con gratitud.
Cuando eres espontáneo puedes aceptar cualquier responsabilidad. Siempre les digo a las personas que la responsabilidad es la capacidad de responder de manera espontánea. ¡Los maestros se hacen responsables de todo el mundo! ¿Cómo? ¡Porque son muy espontáneos y fluyen con la Existencia todo el tiempo! Saben que si simplemente fluyen con la Existencia, ¡esta hará que las cosas sucedan de manera natural!
Si hablas con los ashramitas de nuestro ashram, te contarán sus experiencias. Les resulta muy difícil saber las cosas de antemano y mantener el ritmo, ¡porque las cosas suceden espontáneamente! Con el tiempo aprenden en primer lugar a abandonar sus ideas sobre necesitar suficiente tiempo de planificación a fin de poder funcionar, ¡y luego lentamente aprenden a estar listos para cualquier cosa en cualquier momento!
Alguien de fuera se sorprenderá al percibir el caos ordenado que sucede en el ashram. Si se trata de cultos o funciones, se lo comunico unas pocas horas antes y las cosas salen bien.
Si aprendemos a fluir con la Existencia, podemos vivir sin preocupaciones. Pero de alguna manera, todos hemos llegado a dominar el arte de luchar contra la Existencia. Entonces sufrimos. Si nos armonizamos con el fluir de la Existencia, veremos que estamos protegidos a cada momento y que se nos concede lo que necesitamos en ese momento.
Cuando te armonices, llevarás contigo la luminosidad y energía de la Existencia. Observarás cómo se reorganizan las cosas, cómo encajan como piezas de un puzle, de manera que te suceden cosas. Te darás cuenta de que la gente te recibirá con una extraña espontaneidad y entusiasmo allá donde vayas. La gente te mirará de una manera diferente. Experimentarán una inexplicable atracción hacia ti. Tu vida se convertirá en una canción interpretada por un músico invisible, que tú sencillamente bailarás. La vida se convierte en música y baile. ¡Se convierte en una celebración!