17. Toda tu negatividad está enraizada en el pasado
Lo primero que hará la integridad será extirpar todas las malas hierbas enraizadas en tus fracasos pasados a los que tanto aprecias. Tal y como vimos anteriormente, cuando te haces consciente de tu parloteo interior, observas cuántas pistas negativas interpretas en tu interior: «Soy un perdedor», «No puedo hacer las cosas bien», «Voy muy estresado», «No soy lo suficientemente bueno», «No puedo conseguir lo que quiero». Estos solo son algunos ejemplos de las pistas negativas que suenan constantemente como música de fondo de tus pensamientos. Todas tienen su origen en tu pasado.
La negatividad requiere de evidencias pasadas como apoyo para poder sobrevivir. Recordar el pasado utilizando un guión negativo y limitador crea maleza negativa. La negatividad no puede basarse en el futuro. ¿Lo tienes claro? ¿Sabes que la negatividad solo puede enraizarse en el pasado? Los sucesos del pasado son las semillas de las que se desarrolla la maleza negativa. Así que cuando desbrozamos mediante la integridad, manteniendo tu palabra dada a ti mismo y a los demás, completando con tu pasado, tú y tu pasado os liberáis del pasado.
¡Escucha! Todo tu pensamiento negativo, tus temores, todo, está enraizado en el pasado. Si te observas detenidamente, comprenderás. Cuando eres consciente de tu pensamiento, cuando te integras con tu pensamiento, tu pasado deja de tener poder sobre tu futuro o sobre tu espacio interior. No te apegas a los recuerdos del pasado, proyectándolos en el futuro, limitando tus posibilidades. Mantener temores respecto al futuro es resultado directo de abrigar ideas erróneas sobre tu pasado, impulsándolas por la fuerza hacia el futuro. Maltratas tu futuro con las impresiones erróneas de tu pasado.
Actividad
Escribe todo el parloteo o pensamientos interiores que mantienes acerca de ti mismo.
Empieza a completarte con ellos, uno a uno, despidiéndote de ellos y soltándolos, porque pertenecen a tu pasado, no a tu futuro.