18. ¡Abandona tus profecías negativas que se auto-realizan!
¿Cómo se enraíza la negatividad en ti?
Escucha: cualquier negatividad solo puede reforzarse en ti si constantemente recuerdas tus experiencias pasadas a través del filtro del fracaso. Se convierten en tus hábitos de pensamiento. La negatividad no puede desarrollarse en tu espacio interior, no tiene poder sobre tu espacio interior, ni puede hacerse fuerte, si no aportas constantemente tus recuerdos del pasado como evidencia.
Tiene lugar a través de tu tendencia inconsciente a los hábitos de pensamiento y comportamientos que mantienen viva la negatividad en tu sistema. Continuamente suministras a tu pensamiento negatividad como evidencia de tu relato limitador acerca de ti mismo y tus posibilidades. Creas una vida pequeña y buscas alrededor todas las «pruebas» que existen para justificar las creencias negativas que mantienes acerca de ti mismo.
Por ejemplo, digamos que mantienes el patrón de pensamiento negativo: «No soy lo bastante bueno». Alimentas constantemente esa creencia juzgándote a través de lo que no has conseguido. Solo ves lo que falta y lo que todavía está pendiente de hacerse. Tienes una larga lista de «cosas que hacer», que es una auténtica carga para ti; pasas más tiempo preocupándote por ello que en realidad creando y siguiendo un plan para completarla con éxito.
¡Eso crea un círculo vicioso o profecía auto-cumplida de fracaso que te confirma tu idea de que «No soy lo bastante bueno»! Es como si tomases una mala hierba, buscases un terreno especial para la misma, fertilizases el suelo, la plantases, la regases con regularidad y luego, al cabo de unos años, te preguntases: «¿Cómo se ha llenado este jardín de tanta maleza?».
Cuando te integras, lo primero que entiendes es que tus fracasos pasados no son en realidad fracasos tal y como los entiendes. ¡Tus fracasos no te convierten en un fracasado! El verdadero problema es el número de veces que recuerdas tus fracasos, no los fracasos mismos. Si hubieras aprendido de la situación y seguido adelante, entonces todo estaría bien. Pero en lugar de ello, quedas atrapado dándole vueltas, ¡en ocasiones durante años! El suceso desencadena una resaca emocional y por ello no abandona tu sistema. Es como si te fueses de vacaciones solo uno o dos días, y durante los meses posteriores mostrases las fotos de esos pocos días a todo el mundo, ¡cayéndosete la baba! Das tanta importancia a esos recuerdos que las vacaciones te parecen muy largas, ¡mucho más de lo que fueron!
Actividad
En un diario o cuaderno, escribe los pensamientos e ideas más negativas y frecuentes que mantengas acerca de ti mismo y de la vida. Repite esta tarea durante los próximos cuatro días. Escribe a diario sin corregir y cierra el cuaderno. Ábrelo al cabo de cinco días y lee lo que has escrito hasta entonces. ¡Te darás cuenta de que no haces más que repetir los mismos pensamientos negativos en tu espacio interior!