6. ¡Estás bendiciendo tus palabras!
Tómate muy en serio, sinceramente, las palabras que articulas en el espacio interior. Sean cuales fueren esas palabras, el ser más poderoso de tu vida te está diciendo: «¡Tathaastu, tathaaastu, qué así sea!» ¿Quién es ese ser? ¡Tú!
Estás sentado en tu interior como el antaryaami, el Divino interior, y bendiciendo continuamente todo lo que dices interiormente, convirtiéndolo en la realidad de tu vida. Si continúas diciendo: «Estoy enfermo. Estoy cansado. No soy lo bastante bueno. Estoy arruinado. La verdad es que no puedo hacer el trabajo, y aunque lo hiciera me explorarían», entonces tu Ser estaría diciendo: «¡Tathaatu, tathaastu, tathaastu! ¡Qué así sea! ¡Qué así sea! ¡Qué así sea!». Luego, cuando te sientes cansado, enfermo, pelado y explotado, te preguntas: «¿Cómo me ha pasado eso?».
¡Escucha! Eres el origen y eres la solución. Así que aporta integridad a cada pensamiento, palabra y acto de tu vida.
Actividad
Siéntate y escribe todas las palabras que te dices a ti mismo sobre ti mismo sin corregir ni cambiarlas.
Lee lo que has escrito.
Ahora reescribe todas las palabras negativas que te dices a ti mismo convirtiéndolas en positivas. Por ejemplo, si piensas: «No soy lo bastante bueno», cámbialo a: «Soy lo suficientemente bueno».
Continúa repitiéndote esas palabras al menos durante una semana.
Comprobarás que lo que piensas sobre ti mismo irá cambiando, y la vida te bendecirá por ello.
7. Atención plena: tu llave para la paz
¿Qué crees que pasa cuando aceptas la responsabilidad de las palabras que te dices a ti mismo y a los demás? Una tajante reducción de las palabras en tu espacio interior. La cantidad de parloteo interior que tiene lugar continuamente en tu interior disminuirá de manera considerable.
El sabio Patañjali, padre del yoga, dice: «Yogasysa pratamam dwaram vang-nirodhah», «El primer paso hacia el yoga es reducir las palabras que creas en tu interior». Cuando aportas integridad, las palabras en el interior y el exterior disminuyen de forma drástica. Cuando aportas atención plena a lo que dices y te comprometes con ello, automáticamente aumentará tu autenticidad y también tu capacidad de cumplir tu palabra. Cuando practicas la integridad se inicia un hermoso y enriquecedor círculo virtuoso.
Clic
Cuando te haces responsables de las palabras que te dices a ti mismo y a los demás, tu parloteo interior se reduce por sí mismo.
8. La integridad acaba con el parloteo interior
Las palabras que se expresan claramente con atención plena crean satisfacción. La palabra perversa y que te hiere es la culpabilidad. La palabra que hiere a otros es violencia. La palabra que continúa expandiéndote es deseo. Los compromisos que te mantienen constantemente en un estado completo y de expansión son integridad.
Si decides: «A partir de este momento haré honor a las palabras que pronuncie dirigidas a otros y hacia mí como si fuesen mi vida», los pensamientos interiores y el parloteo interior se reducirán drásticamente. En tu proceso de pensamiento tendrá lugar un enorme avance porque en el momento en que te hagas consciente del pensamiento o la palabra que te das a ti mismo y a los demás... sabrás si el pensamiento procede del ego, de los celos o la arrogancia, e inmediatamente podrás completarlo, corregirlo. Crearás una muy buena salud en tu interior gracias a este avance en tu pensamiento. Cada nueva célula creada en el espacio de integridad transformará tu cuerpo de tal manera que expresará una vibrante salud.
Práctica
Cada mañana, en el momento en que te despiertes, decide conscientemente y repítete a ti mismo: «A partir de este momento, haré honor a las palabras que me dé a mí mismo y a los demás ¡como si fuesen mi vida!». Ello actuará como un potente mantra y recordatorio a lo largo del día.