4. Por qué la falta de integridad te perjudica
Escucha: cuando te comprometes contigo mismo o con los demás, eso se convierte en la estructura ósea de tu propia vida. ¿Puedes imaginarte cómo sería tu vida si te estuvieses rompiendo los huesos de la vida? ¡Llena de dolor, deformada y pervertida! Las palabras que te ofreces a ti mismo son la estructura ósea de tu personalidad interior. Las palabras que ofreces a los demás son la estructura ósea de tu éxito en el mundo exterior. ¡Si no haces más que romperte los huesos de la vida, ésta será, claro está, dolorosa!
Funcionas en base a las palabras y compromisos que expresas tanto a ti mismo como a los demás. ¿Estoy en lo cierto? Todo en tu vida empieza con esas dos cosas. Así que las palabras que expresas para ti como para los demás son vida, ¡Vida literalmente! Son la base de tus acciones, inacciones y reacciones. A fin de tener éxito en tu relación contigo mismo y con la vida, debes mantener tu palabra. ¡Es tu vida! Si por alguna razón estás verdaderamente seguro de no poder cumplir tu compromiso, ¡al menos hazte un transplante óseo! No te fractures el hueso. Hacer un transplante óseo significa completar la palabra declarando que no podrás cumplirla. Cuando haces esto contigo mismo y con los demás, se denomina completar con ese compromiso original. Al completar, te liberas tú y a la persona con la que te comprometiste, para que así puedas encontrar otra manera de cumplir el compromiso que asumiste.
Por ejemplo, imagina que le das tu palabra a alguien diciendo que le darás un millón de dólares en un momento dado. Deberás hacer todo lo posible por cumplir, ¡como si tu vida dependiese de ello! Has de cumplir la palabra dada. Si, por alguna razón, estás muy seguro de que a pesar de todos tus sinceros esfuerzos, no podrás cumplir ese compromiso, al menos completa con la persona. Hazle saber que no podrás cumplir: «Retiro la palabra. Por favor, busca ese dinero en otro sitio». Eso también es integridad: te haces responsable de dar parte de la palabra dada.
Pero esta segunda elección debería utilizarse únicamente como último recurso, como «cirugía ósea», no como modo de vivir. ¿Te someterías a cirugía ósea a diario? ¡No! Solo lo considerarías en raras ocasiones. La cirugía ósea no es algo que pueda hacerse cada día. De la misma manera, ¡completar un compromiso retirando la palabra tampoco es algo que pueda hacerse cada día!
Tanto contigo mismo como con los demás, el hábito de no mantener la palabra creará un patrón muy negativo en ti que erosionará tu confianza en ti mismo y tu reputación a los ojos de los demás. Solo de vez en cuando se permite la cirugía ósea de completar con la persona sin cumplir. Cumple tu palabra, o completa si no puedes mantenerla. Esas son las dos únicas opciones de que dispones cuando quiere vivir en el espacio de la integridad. No hay sitio para dejar nada sin cumplir o completar.
Práctica
Hoy, cumple las palabras dadas y con los compromisos que ofreciste a otros, ¡como si tu vida dependiese de ello! No te inventes excusas. Decide hacer lo que hay que hacer. Darás un salto hacia un nivel de vida totalmente nuevo.