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Soluciones garantizadas Para la lujuria, el miedo, la preocupación…

Transformar la lujuria en amor divino

Bases de la lujuria

El tema del que más se habla, piensa y escribe es la sexualidad. El tema más malentendido, malinterpretado y confuso, ¡también es la sexualidad! Bien tratamos de evitar el tema o nos lanzamos a él de cabeza. La sexualidad está profundamente enterrada en nuestras mentes inconscientes. Desde el principio, rara vez podemos conocer a alguien que nos ilumine sobre el tema.

La sexualidad, más que cualquier otro tema, ¡debe ser iluminada con la luz de la conciencia!

Nuestra condición en la actualidad es como la de un hombre que camina por un bosque en una noche oscura como boca de lobo.

En alguna parte hay un enorme foso que han excavado y mantenido.

El hombre que intenta evitar el tema es totalmente inconsciente; ni siquiera sabe dónde está el foso, ¿cómo podrá evitarlo?

El hombre que se abandona al tema es consciente del foso, pero lo único que se le ocurre es meterse en él.

¿Alguna de esas es la solución?

Uno debería saber dónde está el foso, y luego dar los pasos adecuados para rodearlo.

El tema de la sexualidad siempre se oculta bajo la alfombra. Es un tema tabú. Los padres no hablan de ello con sus hijos. En primer lugar, los propios padres ¡desconocen las cuestiones fundamentales del tema! Para saber acerca de un tema hay que preguntarle a una autoridad, de otro modo no puedes llegar a una comprensión correcta, y cuando eso es lo que sucede, acabas comprendiendo mal.

Una anécdota:

Una mujer recibió una carta del profesor de su hijo. El profesor le escribía contándole que el chico no podía ver la pizarra con claridad y por ello cometía errores al escribir. La mujer llevó enseguida al hijo al oculista. El doctor examinó al chaval y escribió la prescripción: Decía: «Cortar el pelo».

Nos hace gracia, pero te digo que en la vida, si acudes a la persona adecuada en primera instancia, obtendrás la solución adecuada. Si no es así darás vueltas en círculos, mareado por supuestas autoridades y malgastarás tu vida.

Y lo que es todavía peor, transmitirás esos patrones a las futuras generaciones. Así es como se crea una convención. Cuando permites que una convención se instale, liberarse de ella se convierte en una tarea hercúlea, porque con el paso de los años la convención se transforma en verdad.

Cuando aparece el maestro, su primera tarea consiste en deshacer todo lo que se te ha hecho. Solo entonces podrá enseñarte lo que realmente eres. Para él es una labor complicada porque has avanzado tanto por tu propia senda ¡que te preguntas cómo es posible que sigas un camino equivocado!

Regresemos a nuestro tema: «¿Qué es el sexo, qué es la sexualidad?»

La sexualidad es una tremenda energía creativa. Es una energía meditativa.

Todo el mundo ha surgido de la energía sexual.

Nuestros antiguos maestros iluminados, los rishis, nos han aclarado bastante el tema. ¿Sabes que Vatsyayana, el hombre que escribió el Kama Sutra, el libro sobre la ciencia del sexo, era un sannyasi? ¡Era célibe!

De hecho, le entregó el Kama Sutra a su propia madre.

Tras su iluminación, un día regresó a visitar a su madre.

Ella le dijo que ya que estaba iluminado, entonces debería poder ver con claridad cualquier cuestión en el planeta Tierra.

Él asintió y le preguntó que le gustaría escuchar.

Ella le dijo: «Como soy tu madre, sé que has sido célibe desde el nacimiento. No es posible que sepas nada a partir de tu propia experiencia relativa a la sexualidad. Pero, ¿puedes decirme algo al respecto?».

Vatsyayana sonrió y entregó a su madre el Kama Sutra, ¡la ciencia de la sexualidad!

A Vatsyayana le preguntaron en una ocasión: «¿Qué autoridad detenta para poder hablar del tema?».

¡Una pregunta muy natural! ¡Creo que muchos de vosotros también me la estáis haciendo en silencio!

Traduzco en lenguaje moderno para que se comprenda mejor, la respuesta ofrecida por Vatsyayana, utilizando una analogía moderna:

Un electricista que acude a tu casa sabe perfectamente lo que sucede cuando todos los interruptores eléctricos de la casa se encienden o apagan.

Conoce todo el cableado oculto dentro de la pared.

Si hay un problema, puede determinar la causa exacta y ofrecer una solución.

Comprende la ciencia de la electricidad.

Por otra parte, tú, que eres el que enciendes y apagas los interruptores igual cincuenta veces al día, ¡no tienes ni idea de lo que realmente sucede tras las paredes! ¿No es cierto?

Muchos de nosotros no sabemos nada sobre cómo cambiar conmutadores. ¡Y esa es la razón por la que a veces nos da un calambrazo! Así que comprende, que aunque podamos ser padres, madres o abuelos... ¡podemos no saber nada de sexualidad!

Todos estamos sometidos a una tortura hormonal continua. La televisión y otros medios proyectan varias formas de lujuria, que nosotros observamos y que nos llevan a pensar que lo sabemos todo sobre el sexo y el amor.

Solo una persona iluminada puede ofrecerte la ciencia de la sexualidad.

A lo largo de los años, Bharat ha sido saqueada de sus vastas riquezas y tierras. Nada de todo eso significó una gran pérdida para Bharat, y tras cada invasión, Bharat regresó y la sociedad aguantó. Finalmente, nuestro sistema Gurukul, el sistema de los tiempos pasados de aprender a los pies del maestro, fue destruido por los británicos y el Kama Sutra, la ciencia de la sexualidad, dejó de enseñarse a los niños. Ese fue el peor golpe que Bharat recibiera. Por eso la gente dejó de comprender el significado de la sexualidad y empezó a ser consumida por la lujuria, o kama.

¿Alguna vez has observado a dos personas jugando una partida de ajedrez? Cuando simplemente observas la partida, a menudo el movimiento adecuado se te aparece con mucha claridad, pero de alguna manera ¡no les ocurre a los jugadores! ¿Cuántas veces te ha pasado? ¿Cuál crees que es la razón?

¿Porque no estamos inmersos en la partida, Swamiji?

¡Sí! En realidad, el observador no siente la presión de tener que ganar. Presión y estrés abotargan la mente. Así que solo quien está fuera de la partida, como mero observador, puede darte una buena opinión al respecto. Un maestro es alguien que conoce el Todo. Por eso se convierte en la autoridad de cualquier tema.

¿Qué es pues el sexo?

Hoy en día, la biología ha demostrado que ningún hombre es hombre al 100%, y que ninguna mujer lo es al 100%. Un hombre es 51% hombre y 49% mujer. De la misma manera, una mujer es mujer en un 51% y hombre en un 49%; solo existe una diferencia del 1%.

Si has nacido del muladhara (centro de energía sexual) de tu padre y del muladhara de tu madre, ¿cómo podrías ser solo varón o hembra? ¡Las cualidades de ambos están en ti!

Esa es la base de la representación simbólica del Señor Shiva como Ardhanareeshwar, la figura que es mitad masculina y mitad femenina. Tanto si lo aceptamos como si no, somos una encarnación tanto de energías masculinas como femeninas. Somos íntegros, no estamos divididos.

El Tantra lidia bellamente con el concepto de la sexualidad. En las escrituras, el Señor Shiva le habla a Devi Parvati sobre este tema. Esas ideas, registradas hacia varios miles de años han resultado ser relevantes en la biología actual.

A fin de ser completo, de ser íntegro, es esencial que podamos aceptar y expresar tanto el aspecto masculino como el femenino de nuestra naturaleza.

¿Pero sucede así? ¿Se nos permite expresar ambos aspectos?

Desde el momento del nacimiento, la sociedad te etiqueta como varón o fémina. Y espera que empieces a comportarte como tal. La sociedad no permite a los chicos expresar su lado femenino, ni a las chicas el suyo masculino. Desde edad muy temprana se suprime la mitad de nuestro ser.

Hasta los siete años de edad, antes de que el condicionamiento social se haya enraizado profundamente, la criatura no es consciente de ser varón o fémina. Por eso un niño muy pequeño tiene sensación de plenitud. Está centrado y se siente seguro. ¡Qué hermoso y dichoso es observarlo! Alrededor de los siete años de edad, el niño pasa a estar bajo el control de la sociedad.

A un niño no se le anima a jugar con muñecas y cocinitas. A una niña no se le anima a jugar con coches de carreras ni cohetes. Es una discriminación que incluso existe en el color de su ropa y otros objetos. ¿Eliges azul para niños y rosa para niñas?

Antes, los padres dejaban al hijo en el gurukul, un pensionado dirigido por maestros védicos. En el gurukul, a los niños se les enseñaba el Gayatri Mantra, un canto de iniciación para despertar la inteligencia a los siete años. A los 14 ya habían tenido algún tipo de experiencia espiritual, y se les enseñaba el Brahmasutra –el libro más importante de las filosofías del mundo– o bien se les enseñaba el Kama Sutra, la ciencia de la sexualidad, de manera que aprendiesen el arte de la vida familiar. Si antes de cumplir los 21 se iluminaban, se les iniciaba como sannyas. Si no, se les enseñaban los yoga sastras. Ahí era cuando se le permitía al niño evolucionar a su propia manera bajo la orientación y el amor del maestro.

Pero ahora, se condiciona tanto al niño que se le perjudica. El niño empieza a reprimir esa parte de sí mismo que la sociedad no aprueba. No nos damos cuenta, pero este período es traumático para él. De repente se siente desarraigado, separado de una de las mitades de su ser. Empieza a buscar en el exterior esa mitad reprimida.

La naturaleza inherente del ser humano es la plenitud. Viene de la plenitud y busca alcanzarla. Asi que de niño empieza a buscar la mitad perdida, la mitad suprimida, inconscientemente. Empieza a buscar en el mundo exterior un sustituto de su propia mitad perdida. El niño varón empieza a buscar una presencia femenina, y la niña una presencia masculina.

Ahí es donde empieza toda la idea de la sexualidad. Así es como la idea de la sexualidad echó raíces.

En el período entre 7-14 años, el niño está más cerca de sus padres. De ellos el niño recopila imágenes acerca de cómo debería ser la mujer ideal o el hombre ideal. Para el niño, la mitad suprimida de su propia personalidad es sustituida por la imagen de su madre, y en la niña, la mitad reprimida de su personalidad viene a ser reemplazada con la imagen del padre.

Por eso la primera heroína de cualquier niño es su madre, y el primer héroe de las chicas es su padre. Esa búsqueda tan arraigada es lo que encontramos tras los complejos de Edipo y Ofelia en la psicología freudiana. Un chico espera ser cuidado por su esposa de la misma manera que hiciera su madre, y una chica espera de su marido la seguridad y confianza que disfrutó con su padre.

En los hogares rotos, en los que los hijos se han visto privados de la presencia de la madre o del padre debido a la muerte o el divorcio, los hijos albergan una sensación de incompletud. Incluso mucho después de empezar a ser un adulto, por muchas diferencias de opinión que pudieras mantener con tu madre o tu padre, nunca puedes despojarte de su huella en ti. Así que cuando la proximidad con los padres no está presente a esa edad, el niño desarrolla un vacío.

A los 14 años, el niño alcanza la madurez física. Claro está, las leyes sociales no le permiten tener la misma intimidad que antes con el padre del sexo opuesto y claro, sus actividades se diversifican para no pasar tanto tiempo con los padres.

Así que a los 14, la búsqueda continúa, pero ahora en el mundo exterior. En la actualidad eso sucede mucho antes de haber cumplido 14. Los niños están expuestos a la televisión y al Internet desde edad muy temprana. Por eso se desarrollan mentalmente con más rapidez. Alrededor de los 14 años, se inicia la búsqueda en el mundo exterior.

El niño empieza ahora a recopilar imágenes de desconocidos y de los medios de información. Los medios son muy conscientes de ello. Por eso observarás que todos los anuncios publicitarios presentan un matiz sexual de fondo.

Casi todos los anuncios de motocicletas muestran a mujeres, aunque muy pocas mujeres conducen motos. Sea cual sea el producto, hallarás a una mujer sonriente recomendándotelo. Cuando vas al mercado no te cuesta nada elegir ese producto, ¡olvidándote de que la mujer que lo anuncia no va incluida! Esa es la manera que tienen los medios de sacar provecho a tus deseos reprimidos.