¿Cómo superar los celos?
Diciéndote que no sientas celos nunca vas a poder dejarlos de lado. Solo ayudará el que aportes conciencia al asunto y comprendas en profundidad.
Para superar los celos, observa cómo estos se introducen en tu sistema. Analiza la secuencia de pensamientos y emociones que conduce a los celos.
No tardarás en comprender que los celos son como una sombra sin objeto, que te atormenta. Liberarse de los celos en una gran liberación en la vida.
Lo segundo es que no hay que condenar el objeto de tus celos. Condenando al objeto de los celos, no te liberarás de los mismos.
Condenando el objeto de los celos, pudieras liberarte de ese particular objeto de celos, pero tus celos pasarán a otro objeto, ¡eso es todo! Es como decir que las uvas están verdes y dirigirte a otro majuelo. Así pues, intentar superar el objeto de los celos no es la solución. Has de trabajar en el sujeto que eres tú.
Si sientes que estás reprimiendo una emoción de la que te gustaría desprenderte, algo que sientes que no facilita tu desarrollo, no te resistas a dicha emoción. Cuando te resistes solo la estás fortaleciendo más. Cuando dices: «No debería tener celos», estás dando el mismo poder a la palabra «celos» que a la frase «no debería».
En lugar de ello, dite a ti mismo: «Que siempre sea compasivo con todo el mundo». No utilices la palabra «celos». Di algo totalmente positivo en el mismo contexto, eso es todo.
Y también, en lugar de evitar o huir de los celos, vívelos totalmente consciente. Cuando intentes evitarlos se manifestarán en alguna otra ocasión con más intensidad que antes.
Recuerda que los celos no son tu auténtica naturaleza. La sociedad te ha enseñado a ser celoso.
Los celos no son tu auténtico yo. Cuando caigas en ello, te reirás en lugar de involucrarte. Cuando puedes reírte de ello, significa que has empezado a observarlo en lugar de formar parte de ello. En el momento en que te conviertes en testigo se hace más fácil ir más allá de cualquier cosa.
También, si te das cuenta de que toda la Existencia no es más que un juego divino, podrás observar que los celos también lo son.
Si comprendes que eres único y que no hay nadie más en el mundo como tú, la naturaleza comparativa en ti perderá sentido y automáticamente dejarás de sentir celos. Recuérdalo siempre: la Existencia ama a todos y a todo por igual.