P: Swamiji, ¿se siente usted siempre dichoso? ¿No siente nunca el vaivén de las emociones?
¡Sí! Siempre me siento dichoso: ¡24 x 7, en tu lenguaje! Y es porque la pluralidad ha desaparecido de mi ser. Cuando hay dicha no puede haber pluralidad. La dicha sucede solo cuando la pluralidad desaparece.
En mi ser no hay lujuria ni temor, apego u odio, ni ninguna de las emociones opuestas. ¡La única emoción es la dicha! A menos que se convierta en una comprensión experiencial para ti, te resultará difícil entenderlo. Pudieras hacerlo a nivel intelectual. De momento, comprende que yo me siento siempre dichoso. ¡Con eso basta!
El primer paso hacia la dicha es convertirse en observador. Sencillamente observar la vida como si fuese un teatrillo. Cuando observas, tu mente se serena. Cuando se serena, pillas el hilo. Cuando experimentas esa serenidad al menos una vez, es que has pillado el hilo.
Ese hilo te conducirá hacia períodos de serenidad más prolongada. La serenidad es tu maestro interior. El maestro externo te ayuda a descubrir tu maestro interior. Cuando des con la serenidad, comprenderás que las emociones no son más que un mero juego de la mente.
Comprende que nunca puedes llegar a abandonar ninguna emoción intentando soltarla conscientemente. Cuando más intentas soltarla más luchas con ella. La emoción te perseguirá. El único modo es observar tus emociones. Al observarlas, las emociones desaparecerán.
Ahora mismo estás tan enredado en tus emociones que no puedes verte a ti mismo como distinto a ellas. Cuando empiezas a observar empiezas a crear una distancia entre ti y tus emociones. Poco a poco, la distancia irá aumentando y un día, el observador desaparecerá de la escena.
Así pues, no necesitas esforzarte en soltar tus emociones. Ellas caerán por sí mismas. No necesitarás relacionarte más con ellas. Desaparecerán de tu ser. En ti tendrá lugar un cambio de conciencia. Te convertirás en una persona nueva.
Cuando te conviertes en observador no hay lugar para preocupaciones o dolores. En ti solo habrá una bella energía llamada amor. Entonces comprenderás el amor de la Existencia, el amor infinito que te envuelve a cada minuto.
Una anécdota:
Un hombre sabía que tenía un corazón muy débil.
Su familia siempre tenía cuidado al comunicarle cualquier noticia fuerte.
Un día, se enteraron de que su tío, tan sano, había muerto, dejándole un millón de dólares.
Todos se sentían muy alborotados y al mismo tiempo no sabían cómo comunicarle las novedades. Temían que pudiera morir al enterarse.
Así que uno de ellos sugirió: «Creo que es mejor llamar al médico de familia y pedirle que se encargue de esto».
Todos estuvieron de acuerdo.
Telefonearon al médico y le contaron el asunto.
El doctor les dijo: «No se preocupen, yo me encargaré. No es tan difícil como imaginan».
Llegó a la casa y se dirigió a la habitación donde estaba el hombre y empezó a hablar con él. Le preguntó como despreocupadamente: «¿Qué haría si de repente le dijeran que alguien le ha dado un millón de dólares en efectivo?».
El hombre contestó: «Le daría la mitad a usted, doctor».
El médico se cayó redondo y murió.
Estamos dispuestos a ver la vida como una obra de teatro cuando se trata de los demás, pero cuando nos toca a nosotros, ¡nos resulta difícil de digerir! Estamos siempre dispuestos a ofrecer consejos a los demás. Leí en un libro que un consejo es algo que le gusta dar a todo el mundo ¡pero que nadie está dispuesto a aceptar!
También puedes observar tu propia vida como si fueses un testigo. Puedes ser como un loto: no afectado por el agua pero emergiendo de sus profundidades. Entonces habrás aprendido a jugar el juego de la vida. Comprende lo siguiente: la Existencia intenta expresarse de continuo en muchas maneras. Nuestro papel es comprender y fluir con ella con una profunda conciencia.
Entiende que toda la creación fluye de acuerdo con la Existencia. Entonces soltarás automáticamente todas tus preocupaciones y ansiedades. Has de alcanzar un estado en que tu núcleo permanezca no afectado por lo que sucede a tu alrededor. Eso sucederá si comprendes que la existencia cambia continuamente.
Externamente pudieras expresas distintas emociones, pero en el hondón de tu ser, has de poder ver siempre que todos los incidentes externos son como las cuentas de un collar engarzadas en el hilo común de la existencia. El hilo es lo que las mantiene juntas.