P: Cuando dice que deberíamos dejar de comparar, ¿quiere decir que deberíamos renunciar a todo y hacernos espirituales?
La mayoría de las personas creen que en el momento en que digo que deberían dejar de comparar, dejar de correr, etc., les estoy pidiendo que escapen de las cuestiones mundanales y se conviertan en espirituales.
La espiritualidad, o sannyas para el caso, no es renunciar. Se trata de contar con una profunda conciencia, que automáticamente hará que se encojan tus delirios convirtiéndolos en necesidades básicas y proporcionándote la energía para satisfacerlas.
Lo que es necesario hacer en el mundo exterior tiene que hacerse, sin duda. Has de ganarte la vida; has de mantener vivo el cuerpo, etc. Lo que yo estoy diciendo es que aportes conciencia a todo ello de manera que desaparezcan automáticamente las ocupaciones innecesarias en el mundo externo y vivas con una clara comprensión del propósito de tu nacimiento y vida.
Todas las formas de ilusión, todos los deseos tomados prestados, todos los miedos infundidos, todas las formas de celos y comparaciones, pasión y lujuria atravesarán una completa transformación, convirtiéndose en una energía dichosa para ti.
Una anécdota:
Un maestro caminaba con su discípulo cuando llegaron a un río.
El discípulo mostró sorpresa y preguntó: «Maestro, ¿vamos a cruzar este río ahora?».
El maestro contestó serenamente: «Sí, eso es. ¡Tienes de ir con cuidado para no mojarte los pies!».
¡El discípulo no pudo comprender lo que le decía el maestro! El maestro intentaba decirle que la espiritualidad trata de cruzar el océano de la vida sin mojarse los pies. Trata de ser como un loto en un estanque... permaneciendo intacto por el agua aunque manteniéndose en sus profundidades.