Hacer, tener, ser
Todos funcionamos alrededor de esos tres ejes: hacer, tener y ser. Hacer para tener, sin disfrutar de ser, es la única causa de toda nuestra desdicha. Hacer nunca se pone al día con tener. Cada vez que trabajamos mucho y satisfacemos un deseo, hay otros que nos hacen correr.
Nunca pienses: «Déjame trabajar ahora. Ya disfrutaré luego». ¡No creas que vas a poder volver y disfrutar! Te digo que nunca sucederá. Cada mañana llega en forma de hoy. Hacer debe llevar a ser en cada momento. Sólo entonces irás por el camino adecuado.
No pospongas vivir. ¡Celébralo! Disfruta de la vida: es ahora o nunca. Todos discurrimos por la vida creyendo que ya disfrutaremos luego, pero acabamos yendo a parar al cementerio. Cuando empiezas a correr pierdes tu capacidad de disfrutar. Te olvidas de cómo disfrutar.
Tal y como dicen: «¡Hay más placer en el buscar que en el hallar!». Mientras corres tras algo siempre da la impresión de que vale la pena, pero una vez que lo obtienes, ¡acaba perdiendo su importancia! Si eres consciente de ti mismo y comprendes qué es lo que quieres exactamente, e intentas hacer eso solo, nunca te encontrarás en ese tipo de situación autocontradictoria y fragmentada.
Dice bellamente Ramana Maharshi: